Abriendo las puertas al coche eléctrico

image_gallery

Leo en un periódico que la Unión Europea (UE) obligará a instalar 80.600 puntos de recarga eléctrica para vehículos en España. Y se me ocurre pensar que parece que el coche eléctrico continúa su lucha para hacerse un hueco en la foto de grupo de los medios de transporte en España y en Europa. Porque la movilidad eléctrica parecía que iba a revolucionar la manera en que nos movemos, pero está en una especie de hibernación (quizá motivado por la situación económica) que ha ralentizado su implantación. A pesar de ello, he observado que en Repsol siguenempeñados en diversificar la manera en la que nos movemos, apostando también por la electricidad, a la que ven como una fuente de energía más para sumar a sus múltiples soluciones energéticas para el transporte. Por eso continúan trabajando a través de IBIL, empresa participada al 50% por Repsol, y el Ente Vasco de la Energía (EVE). Este último es pionero en el desarrollo de la primera red de recarga de vehículos eléctricos en el País Vasco que ya se está extendiendo por toda España. De hecho, IBIL es el único gestor de recarga en España que cuenta con un avanzado Centro de Control para garantizar un servicio a la vanguardia en el sector a nivel europeo.

Europa quiere dar un empujón a la movilidad sostenible a través de su Directiva sobre Biocombustibles, en la que incorpora una serie de medidas que garanticen la creación de estaciones de servicio de combustible alternativo. Entre ellas, la de multiplicar por 60 la cantidad de estaciones de recarga de coches eléctricos en España, que ahora cuenta con poco más de 1.350.

Y es que Europa obliga a España a tener, al menos, 82.000. Y eso que el parque de vehículos eléctrico es aún reducido en nuestro país, donde se vendieron poco más de 400 coches en 2012. Eso sí, las previsiones más optimistas aseguran que en 2020 circularán 2,5 millones de coches propulsados solo con baterías en España. Y para apoyar este crecimiento aparece la UE, que asegura que cuanto más grande sea la red de recarga, con mayor fuerza crecerá la presencia de vehículos eléctricos.

Para ello legisla hasta el tipo de enchufe que se debe utilizar, para que viajar, por ejemplo, desde Zaragoza hasta Lieja sea posible gracias a un estándar que permita repostar en cualquier país por igual.

Por esa razón, IBIL lleva inmerso desde hace tiempo en el desarrollo de redes de recarga. Porque su objetivo es el de contribuir a la garantía de suministro energético, venga de donde venga. Cuanto mayor el abanico, mejor. Además, a todo esto se añade la sostenibilidad y la reducción de emisiones. Y el equipo delCentro de Tecnología Repsol sigue abriendo la senda para que el futuro sea sostenible, al igual que los grandes fabricantes, que trabajan en varias líneas de investigación en movilidad sostenible.

Fuente: http://blogs.repsol.com

Be Sociable, Share!

Centro de preferencias de privacidad

Get Adobe Flash player Plugin by wpburn.com wordpress themes