La red pública de electrolineras arranca con más de 30 recargas al mes

En los dos últimos años se han matriculado en la ciudad de Badajoz una veintena de coches eléctricos

JV Arnelas

Aunque forman parte del paisaje urbano desde hace más de año y medio, las electrolineras -el nombre con el que se conoce a los postes habilitados para que los coches eléctricos puedan cargar su batería en la red- apenas llevan funcionando unos meses.

Llegaron a la ciudad gracias a un programa de la Agencia Extremeña de la Energía (Agenex), un órgano en el que participan las dos diputaciones provinciales, la Junta de Extremadura y la Universidad para promover el ahorro energético y el desarrollo de fuentes renovables. En Badajoz se instalaron 22 estaciones de carga gracias a una inversión de 90.000 euros y empezaron a funcionar en abril de este año después de que la empresa Endesa resultara la adjudicataria de su explotación.

En la Agenex explican que apostaron por esta infraestructura cuando aún no había demanda del servicio para incentivarlo. Varios meses después de que los propietarios de coches eléctricos puedan utilizar la red, ya hay algunas cifras para situar este servicio.

Juan Francisco Bravo, responsable del departamento de planificación de Agenex, toma como punto de partida la evaluación que se hizo en unas jornadas celebradas en Mérida sobre vehículos eléctricos e híbridos en Extremadura.

Según explicaron responsables de Endesa en junio, cuando el servicio apenas llevaba un par de meses en funcionamiento, ya se habían registrado 68 recargas en la red de Badajoz, lo que suponía más de treinta al mes.

Para estos 68 usos se necesitaron 184 horas de ocupación en las bases y un ahorro en CO2 de casi media tonelada.

También se habló de la oferta. Según este mismo informe sobre la movilidad eléctrica en la ciudad, entre 2012 y 2014 se matricularon casi una veintena de vehículos totalmente eléctricos. Renault Twizy y Nissan Leaf han sido los modelos más vendidos en este periodo.

Aunque los propietarios suelen cargar las baterías de los coches en sus cocheras porque basta con un contador y un sencillo adaptador para enchufarlo, la red pública sirve de apoyo y para dar visibilidad a la alternativa. De momento sigue siendo gratis porque entre las cláusulas que fija la adjudicación a Endesa se fija que los usuarios interesados podrán pedir su tarjeta para cargar de forma gratuita. Basta con rellenar un formulario en la web conectateameridaybadajoz.com -el proyecto incluía los puntos de carga de Mérida y Badajoz- y enviar por correo postal o digital el consentimiento a Endesa para que a los pocos días la compañía envíe la tarjeta al domicilio del solicitante.

Los 22 postes de la red se reparten por todos los barrios. En el Casco Antiguo, por ejemplo, hay dos espacios reservados en la plaza de San José, aunque la mayor parte del tiempo se ocupan indebidamente por conductores que no encuentran aparcamientos.

Juan Francisco Bravo espera que la tendencia y el número de cargas vaya en aumento en los próximos años porque también va aumentando la flota de vehículos de este tipo. Según los datos del Ministerio de Industria y Energía, en 2012 se vendieron ocho coches y al año siguiente, en 2013, fueron diez en la región.

Según las variables que maneja la Agenex, él éxito depende de dos claves: modelos de coches más baratos y baterías que garanticen más autonomía.

De momento, esta alternativa no se ha planteado para sustituir al coche de combustión en los desplazamientos más largos, pero para la movilidad en las ciudades el eléctrico resulta más barato y más cómodo.

Profesionales que se mueven por la ciudad y empresas que buscan trasladar una imagen de respeto por el medio ambiente suelen ser los clientes que optan por esta opción, pero en Agenex creen que podría beneficiar a más público.

«Si pensamos que hacemos dos grandes viajes al año, al echar cuentas veremos que nos compensa alquilar un coche y tener uno eléctrico para el día a día por su menor coste de consumo, en las reparaciones y en el seguro».

Bravo espera que con el tiempo haya una red de tomas rápidas para que los usuarios puedan plantearse largas distancias. Ahora, en las tomas lentas se tarda dos horas en recargar, pero si hay posibilidad de acceder a una toma rápida, basta con quince o veinte minutos. «Se puede hacer mientras tomas un café», destaca Bravo.

Según los estudios de Endesa, el consumo de este tipo de modelos varía entre los 10 kilovatios cada 100 kilómetros para un utilitario y los 30 para un microbús. Según la comparación que ofrece la compañía para que los interesados tengan una referencia del ahorro económico, recargar para una autonomía de cien kilómetros equivale a un coste de luz de 1,5 euros, frente los no menos de 8,45 euros que gasta un coche de combustión tradicional. El ahorro, por tanto, se acerca al 80%.

Fuente: http://www.hoy.es/badajoz/201411/24/publica-electrolineras-arranca-recargas-20141124002301-v.html

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